Debido a los cambios hormonales de la circulación sanguínea en las encías de las mujeres embarazadas es más fuerte. Por lo tanto es absolutamente necesario prestar mucha atención al cuidado de los dientes para evitar la caries y las inflamaciones de las encías. Por eso, es mejor evitar, en la medida de lo posible, las pequeñas meriendas con alto contenido de azúcares entre comidas. Al principio del embarazo se aconseja hacer una visita de control al dentista. En caso de que sea necesario un tratamiento, este debería realizarse después del tercer mes del embarazo.
Con el primer respiro del bebé en su boca, hasta este momento libre de gérmenes, se introducen las bacterias. Hasta el final del tercer año de vida, se encuentran en ella entre 200 y 300 diferentes tipos de bacterias. Entre estas bacterias generalmente se encuentra también la “causa principal” de la caries, Streptococcus mutans. Con los besos, al ensalivar el chupete y al probar la comida con la misma cucharadita, este germen se transmite al bebé. Si logramos evitar la transmisión de Streptococcus mutans hasta el final del tercer año de vida, este germen no tendrá más las condiciones optimales para su desarrollo. Ya que no hay mamás que renunciarían al besar a su bebé, se recomienda hacer una visita al dentista para que este puede estimar el riesgo de la caries en la boca de la madre. El test de saliva le indicará entre otras cosa la cantidad de gérmenes que causan la caries. En caso de que sea necesario, su dentista le sugerirá el tratamiento apropiado.
Si el niño recibe leche materna recibe también la profilaxis dental. El amamantamiento estimula el desarrollo de los músculos de la mandíbula y el crecimiento de la mandíbula. Si se elige los alimentos para bebés hay que prestar atención a que el agujero del biberón no sea demasiado grande. El impulso natural de succión entre las comidas puede ser calmado con un chupete adecuado para la edad del niño. Es preferible que el niño chupe el chupete y no el dedo pulgar, ya que chupar el pulgar superados los tres años de vida en muchas casos causa deformaciones de los maxilares. El pulgar, a diferencia del chupete, está siempre ahí y por eso es más difícil desacostumbrar el niño al chuparse el dedo.
Los primeros dientes:
Todos los dientes de leche ya están presentes al momento de nacer y despuntan a partir del cuarto mes. Al momento de la erupción del primer diente hay que empezar con una cuidadosa higiene dental. Se debe limpiar los dientes por lo menos una vez por día con un bastoncillo de algodón o un pañuelo de garza para quitar la placa. Más tarde llega el tiempo para que el niño tenga su propio cepillo para niños pequeños y muy delicado. Cuando despuntan los dientes es el momento para limpiarlos con un cepillo para niños y una cantidad muy pequeña, del tamaño de un guisante, de crema dental para niños (contenido de fluoruro 0,05 %) y con mucho cuidado. Es importante elegir una crema dental que no tenga el sabor dulce o frutado para evitar que el niño lo trague.
Lo importante es aprender a cepillar los dientes de manera correcta.
Su parte como el padre o la madre es muy importante ya que usted da buen ejemplo. Cuando erupcionan los primeros molares los niños deberían empezar a cepillar ellos mismos las superficies oclusivas. Con el aumento de la habilidad manual el niño puede cepillar las superficies laterales de los dientes, aquellas situadas afuera y más tarde aquellas de adentro. Los dientes se lavan siempre de la misma manera: empezando por las superficies oclusivas, luego las partes de afuera y al final aquellas de adentro. Los niños necesitan ayuda de los padres hasta la edad de seis años.
Los odontólogos recomiendan a los padres de limpiar los pequeños dientes una vez más, una vez por día, preferiblemente por la noche.
La alimentación sana para los dientes es igualmente importante, así como la higiene dental. Algunas de las bacterias presentes en la boca transforman el azúcar y los carbohidratos en fuertes ácidos que afectan el esmalte. Por más tiempo y más seguido que esta concentración de ácidos permanezca en la boca, más rápido aparece la caries. No se trata, entonces, de cantidad, sino de los siguientes factores:
El momento de comer: durante las comidas el azúcar y los carbohidratos no son dañinos si se limpia los dientes después de comer
Frecuencia: si los dientes son afectados por los ácidos durante poco tiempo, los ayuda la saliva. Esto no ocurre si se come muchas veces durante el día, sobre todo si las comidas contienen el azúcar.
Duración: Si los dientes están constantemente en contacto con las bebidas azucaradas, aunque sean solo jugos de fruta, las consecuencias son graves. La succión constante de una botella puede destruir la dentadura de un niño en pocos meses.
Consistencia: dulces pegajosos como la miel, nutella, pero también frutos secos y plátanos quedan pegados a los dientes y en los espacios interdentales por mucho tiempo y pueden ser lavados por la saliva sólo de poco a poco.
No es necesario renunciar completamente a los dulces, pero hay que elegir aquellos con el símbolo de un pequeño diente bajo el paraguas protector que indica los dulces que no dañan los dientes, actualmente más de 120 varios tipos. El niño debería comer varios alimentos integrales, leche, lácteos, carnes de poca grasa, pescado, frutos y verduras. Es preferible elegir las comidas de consistencia sólida que deben ser masticados, algo que fortalece la mandíbula, las encías y los músculos y estimula el flujo de saliva que ayuda a limpiar los dientes. Usar sal con flúor para preparar las comidas, el flúor ayuda a prevenir la caries en los niños y los adultos..
Usted debería aclarar con su dentista y pediatra si su niño necesita más flúor en pastillas (flúor para niños pequeños, con vitamina D). Ya para los niños pequeños se aconseja hacer visitas de control al dentista cada seis meses.
Al más tarde cuando aparezcan los dientes de leche, o sea a la edad de más o menos dos años y medio, llega el momento para la primera visita al dentista. Es importante que su niño vaya al dentista por primera vez antes de que aparezca el dolor de dientes. Permita a su niño conocer al dentista y su consulta en una situación cuando no hay dolor.
Fuente: AOK Clarimedis – Consultores de salud de AOK Rheinland/Hamburg